Prevención y cuidados clínicos
Es esencial monitorear la evolución del dolor pélvico o abdominal bajo y estar alerta ante cualquier sangrado vaginal anormal. También se revisa la presencia de flujo vaginal con mal olor, color o textura inusual, así como síntomas de ardor, picazón o irritación vaginal, que pueden indicar infecciones vaginales frecuentes. Este control es la oportunidad perfecta para revisar si presentas cambios en los senos (dolor, secreción, bultos) que requieran valoración.